Regresó a esta, mi libreta vieja con miles de apuntes y
malas costumbres de escribir cartas sin terminarlas, aparentemente sin
destinatarios, las cuales sin decir dicen mucho. Sin embargo, esto no se trata
de otro desahogo mental como ya es lo normal en mí, se trata de recuerdos,
dibujos y pensamientos de niño que ahora más “grande” siguen vivos.
Poco a poco crecí, pasó el tiempo y sigo queriendo
encontrarle un sentido a eso que todos llaman “Amor” y la manera en la que a mi
parecer las personas lo ven de una forma errónea.
Aprendí que si no
es con locura, no es amor. Nadie puede amar a medias, eso no existe. Si piensas
que en el amor has dado demasiado o suficiente, entonces no has dado nada,
entonces no has amado de verdad.
La barrera más grande en el amor, los sentimientos y el
vivir llevan por nombre «el
qué dirán», ese miedo de no
ser aceptado ante los ojos de los demás y no, no se trata de eso.
Diosito, esta carta es para
ti, porque aunque ante la mirada dela humanidad este mal, sé que tu miras,
sonríes y piensas que todo estará bien, porque si algo es correcto para ti, es
el hecho de poder amar de forma incondicional a una persona.
«En el mundo hay
personas que creen tantas cosas, pero dejaron de creer en ellas mismas».
Prefiero ser castigado por
mentir, robar, matar pero nunca por amar, y es lo que las personas no entienden
y sé que tú sí. Ellos hacen tanto mal con palabras o con acciones y creen que
luego de tanto sufrimiento todo está libre con lamentarse o arrepentirse y
luego olvidarlo y seguir cometiendo los mismos errores, por alguna extraña
razón ya se sienten salvos, y yo, en mi caso, no. Pero ¿Por qué debo de
arrepentirme por amar? Sí cada día despierto siendo una mejor persona por el
simple hecho de tener por quien sonreír.
No sé porque el mundo ve el
amor como equivocado y tiene tantas formas equivocadas de verlo, prefieren el
sufrimiento solo porque según su estricto criterio “así está escrito”, dicen y
profesan tantas cosas y se les olvida la más importante que es el amor.
No estoy acostumbrado a escribir este tipo de cosas, pero a veces, sólo a veces se debe de hacer lo que el corazón manda.

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