jueves, 25 de julio de 2013

Un poco de nada.

Regresó a esta, mi libreta vieja con miles de apuntes y malas costumbres de escribir cartas sin terminarlas, aparentemente sin destinatarios, las cuales sin decir dicen mucho. Sin embargo, esto no se trata de otro desahogo mental como ya es lo normal en mí, se trata de recuerdos, dibujos y pensamientos de niño que ahora más “grande” siguen vivos.

Poco a poco crecí, pasó el tiempo y sigo queriendo encontrarle un sentido a eso que todos llaman “Amor” y la manera en la que a mi parecer las personas lo ven de una forma errónea.

Aprendí  que si no es con locura, no es amor. Nadie puede amar a medias, eso no existe. Si piensas que en el amor has dado demasiado o suficiente, entonces no has dado nada, entonces no has amado de verdad.

La barrera más grande en el amor, los sentimientos y el vivir llevan por nombre «el qué dirán», ese miedo de no ser aceptado ante los ojos de los demás y no, no se trata de eso.

Diosito, esta carta es para ti, porque aunque ante la mirada dela humanidad este mal, sé que tu miras, sonríes y piensas que todo estará bien, porque si algo es correcto para ti, es el hecho de poder amar de forma incondicional a una persona.

«En el mundo hay personas que creen tantas cosas, pero dejaron de creer en ellas mismas».

Prefiero ser castigado por mentir, robar, matar pero nunca por amar, y es lo que las personas no entienden y sé que tú sí. Ellos hacen tanto mal con palabras o con acciones y creen que luego de tanto sufrimiento todo está libre con lamentarse o arrepentirse y luego olvidarlo y seguir cometiendo los mismos errores, por alguna extraña razón ya se sienten salvos, y yo, en mi caso, no. Pero ¿Por qué debo de arrepentirme por amar? Sí cada día despierto siendo una mejor persona por el simple hecho de tener por quien sonreír.

No sé porque el mundo ve el amor como equivocado y tiene tantas formas equivocadas de verlo, prefieren el sufrimiento solo porque según su estricto criterio “así está escrito”, dicen y profesan tantas cosas y se les olvida la más importante que es el amor.

No estoy acostumbrado a escribir este tipo de cosas, pero a veces, sólo a veces se debe de hacer lo que el corazón manda.



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