Y es aquí donde comienza mi carta, sí, mi carta de adiós. No sé si en realidad es por ti, no sé si es por mí, no sé si es de nosotros, lo único que sé es que me voy.
Llegué a la conclusión que al final del día todos los cigarros que fumé esas noches pensando en ti no me daban respuesta alguna, solamente dibujaban tu rostro entre tantos círculos de humo que solo me hacían pensar ridículas historias sobre "ese que un día conocí y ahora desconozco".
Le digo adiós a las noches que pensaba en que todo esto era una pesadilla, una absurda pesadilla; me despido de todas esas mañanas en las que soñaba que volvías y no, esto no es culpa tuya sólo es culpa mía por el hecho de creer en el insulso "para siempre".
Pasaban los días, pasaban las horas, pasaban los minutos, pasaban los segundos en los que solo imaginaba como eras, cuando aún no sabía ni tu nombre, no sabía si eras real puesto que sonrisas así ya no existen en este mundo.
No sé si quiero despedirme por miedo a sentir tanto y no saber como tomarlo. Debo de confesar que nunca he sido muy bueno en situaciones nuevas.
Muchas veces no quise moverme de ese lugar en el cual nos vimos por última vez ya que siempre tuve esa esperanza oculta de que si quisieras regresar ya sabrías donde encontrarme, más sin embargo el verte marchar dejando en el suelo todo lo que una vez fui me hizo tomar esa decisión y caminar con los restos, esos pedazos de mí.
Este día decidí empacar mientras veo en la ventana pasar todas las palabras que una vez me dijiste, sólo caminaré dejando migajas de nuestros recuerdos por si cambias de opinión, dejaré los rastros de mí por sí algún día se te ocurre preguntar —¿Dónde está? —¿Cómo está? —¿Con quién estará?.
Sí algún día despiertas extrañándome, simplemente recuérdame como ese que guarda una foto tuya en su billetera con una nota que dice "¿Cómo puedo avanzar cuándo aún estoy enamorado de ti?".
Por lo pronto es hora de despedirme de cada una de las partículas de nosotros, pues al final de ésta carta no descubrí si hablaba de lo mucho que quiero estar contigo disfrazado de un "adiós" ocultando tanto entre líneas un "quiero que vuelvas" o simplemente te pensé más de lo normal y sólo quería saber cómo es tu vida ahora sin mí, creo que no lo sabré, pero así como tu y yo tuvimos un inicio y un final lo mismo pasa con esta carta. Siendo el desconocido más conocido que tengo en mi vida puedo decir que no dejé de pensar en nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario