Porque un día sin decir más nada despertó, era de madrugada, lo recuerdo perfectamente; el movimiento de su cuerpo, los ruidos que hacía pues sólo escuchaba su fuerte respirar, resoplaba tan fuerte que me erizaba la piel, sentía como trataba y a la vez no de moverme, despertarme, hacerme sentir su presencia, presencia que ya no quería estar ahí junto a mí.
Se quería ir, lo supe sin tan siquiera abrir los ojos.
Entre la indecisión si detenerlo o no, se fue, el tiempo se me fue pensando en que hacer y luego no supe más, pues desde ahí fuimos sin ser todo lo que nadie pudo.
Sigo creyendo que te perdí, otras que me perdiste, más sin embargo creo que nos perdimos. Perdimos las ganas, perdimos la fe, perdimos la vida mientras soñábamos con lo que no podríamos tener dejando a un lado lo que sí tuvimos y nunca vimos. Buscando culpables culpo a la humanidad por hacernos idealizar un modelo de amor el cual no existe, no existió, no existirá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario